Leer y registrar
Agentes que leen correos, facturas, actas o formularios, extraen los datos y los registran donde corresponden. Nadie más tiene que copiar información de un lado a otro.
Servicio
Agentes de inteligencia artificial que se encargan de las tareas repetitivas de tu equipo, trabajando sobre las herramientas que ya usan: el correo, los documentos, las hojas de cálculo y tus propios sistemas. Sin cambiar de plataforma y con una persona supervisando lo importante.
Agentes que leen correos, facturas, actas o formularios, extraen los datos y los registran donde corresponden. Nadie más tiene que copiar información de un lado a otro.
Asistentes conectados a tu base de datos o a tu ERP, para que el equipo pregunte "¿cuánto le vendimos a este cliente este trimestre?" y reciba la respuesta con datos reales.
La revisión de cada solicitud, documento o reclamo contra tus reglas de negocio. El agente prepara el análisis y propone la decisión; una persona la valida.
Cuentas de cobro, informes, respuestas a clientes y reportes, a partir de tus plantillas y con la información del día, con solo pedírselo.
La IA no reemplaza tus sistemas: se conecta a ellos. Llevo años construyendo e integrando software para operaciones reales en energía, salud, minería, el sector automotriz y cajas de compensación, así que sé cómo están hechos los sistemas a los que un agente tiene que conectarse, y dónde puede fallar.
Además, uso la IA todos los días. Mi propia facturación y mi contabilidad las llevan agentes que construí, y desarrollo con agentes de IA personalizados, como en Clarea Health, una plataforma de salud que estoy construyendo.
Identificamos la tarea repetitiva que más tiempo le quita al equipo y medimos cuánto cuesta hoy.
Construyo un agente para ese proceso, con tus datos reales y una persona revisando cada resultado.
Cuando el piloto demuestra el ahorro, el agente pasa a operar con sus validaciones, permisos y registro de lo que hace.
Con los resultados a la vista, decidimos juntos qué otra tarea vale la pena automatizar.
No. Los agentes se conectan a lo que ya usas: el correo, las hojas de cálculo, los documentos y tus bases de datos o tu ERP. La idea es quitarle trabajo repetitivo al equipo, no obligarlo a migrar a otra herramienta.
Cada agente tiene acceso solo a lo que necesita para su tarea, y se define desde el diseño qué puede leer y qué puede hacer. Las acciones importantes quedan para aprobación de una persona. Si el proceso maneja datos personales, se diseña cumpliendo la Ley 1581 de protección de datos.
Sí, puede equivocarse, y por eso no se diseña como una caja negra: se agregan validaciones, se registra lo que hace cada agente y una persona revisa las decisiones que tienen consecuencias. La IA propone y prepara; el equipo decide.
Depende del proceso. Por eso se empieza con un diagnóstico y un piloto pequeño sobre una sola tarea, para medir el ahorro real antes de invertir más. Además del desarrollo hay un costo mensual por el uso del modelo de IA, que se estima desde el diagnóstico con el volumen real de trabajo.
Principalmente con Claude, de Anthropic, y con MCP (Model Context Protocol) para conectar los agentes a tus sistemas de forma controlada. El modelo se elige según la tarea, el volumen y el costo.