Caso de estudio
HGI: de pilas de papel a 1.000 actas al día
Cómo una comercializadora de energía pasó de revisar actas de irregularidades a mano, documento por documento, a gestionar en una sola jornada lo que antes tomaba un mes.
- Rol
- Desarrollador principal
- Año
- 2014
- Sector
- Energía
El problema
En una de las principales comercializadoras de energía del país, el equipo de irregularidades revisaba cada acta que los técnicos levantaban en terreno: conexiones fraudulentas a la red, medidores alterados o dañados. Para decidir si una irregularidad era facturable, los analistas estudiaban pilas de documentos físicos, escritorio por escritorio.
Era un proceso lento y agotador, y convertía la revisión en un cuello de botella para el negocio: un acta que no se revisa, no se factura.
La solución
HGI resolvió el problema con dos piezas que trabajan juntas.
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Carga automática
Cada hora, un proceso consulta las actas levantadas en terreno y las lleva a la base de datos. Nadie tiene que digitarlas ni buscarlas.
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Asignación y revisión
Otro proceso organiza las actas en bandejas de trabajo y las reparte entre los analistas de facturación. Cada analista encuentra en una sola pantalla todo lo que necesita para decidir si el acta se factura.
El resultado
Entre todas las delegaciones llegaron a gestionar hasta 1.000 actas en un día: el volumen que antes tomaba un mes. El equipo dejó de buscar papeles y se dedicó a lo que de verdad aporta valor, que es decidir.
La lección que me dejó este proyecto sigue guiando mi trabajo: antes de escribir código hay que entender cómo trabaja la gente. La mayor ganancia no vino de una tecnología, sino de quitar del camino todo lo que no era la decisión.